miércoles, 24 de septiembre de 2008

Mecanico por accidente

Existe un proverbio chino el cual indica que debes tener cuidado con lo que deseas o se te puede cumplir, en 1993 después de ver a una amiga que estaba enferma (enferma de verdad, no de rica), se me ocurrió soltar la siguiente frase …”Que entrete, me gustaría estar en cama por lo menos un mes...”, el poder de la mente o del aweonamiento hizo que en mayo de ese año, el 6 para ser exacto, me atropellaran saliendo de la U, fue paradojal que con el carnet escolar nunca me llevaban y el día que no lo tengo, un bus me llevó como media cuadra, siempre he sido un poco exagerado así que en vez de optar por un auto, preferí un bus, reconozco que el público me motiva.
Mi vida paso por delante, bueno mi diario de vida en realidad junto con los cuadernos, quedé botado en la calle, como un paso de cebra, como un chicle, bueno un chicle igual es mejor, te pisan y quedan pegados de ti, era un poco incómodo porque tendido en el suelo se me ocurría saludar a los compañeros que pasaban por ahí, no fueran a decir que en mi minuto de fama me agrandaba.
Fue terrible, murieron las 40 personas del bus y yo semi intacto…, Juan Carlos; un compañero, se acercó a mi y me preguntó como estaba, “dile a Mirko Jozic que no podré ir a jugar”, fue lo que se me ocurrió, con horror descubrí que la sangre que salía era roja y yo creyendo que tenía sangre azul.
Rápidamente fui trasladado al Hospital Higueras, el médico decía “apliquen oxigeno, se nos va, se nos va”, literalmente me quería ir, en ese momento pensé que no había sido mucho, como buen hospital siguieron estrictamente el procedimiento, “2 aspirinas y pa’ la casa”, llegué a la casa con la pierna más hinchada que Elvis Presley, el pánico se apoderó de mi “Y si se me empieza a quedar la patita atrás?”.
Luego fui al IST porque los estudiantes teníamos ese convenio, ahí me comentaron que ellos también habían ido al lugar del accidente, disculpe que no los pudiera esperar pensé, imagine la situación con los paramédicos preguntando en la calle “disculpe, habrá visto por casualidad algún weon accidenta’o, moli’o, pica’o o hecho mierda… por aquí ?”.Ahí dijeron “lo reconstruiremos, poseemos la tecnología”, me harían un injerto, inmediatamente me puse en campaña con una prestobarba y un bronceador, porque todos saben de donde se saca la piel faltante, en mi ignorancia me pregunté ¿y si la pierna se me tira a sentar? y yo con el poto tipo viejo pascuero (blanco y pelu’o), ahora el problema no era que se me durmiera la pierna ¿y si se le ocurría roncar?. En fin, me sacaron piel del otro muslo y el afeitado me sirvió para volver el tiempo atrás, a ese cuando te echan talquito.
Fueron exactamente 2 meses de estar en cama y solo ah!!!, eso si, no niego que la pasé bien, aunque la pierna me quedó como el fantasma de la opera o charchazo del diablo…, como experiencia… es única, tuve que moverme con silla de ruedas y aprendí cuanto pasamos por alto cosas que son importantes, desde ese momento tengo por costumbre siempre agradecer lo que llega, lo bueno y lo malo, lo bueno es lógico agradecerlo y lo malo porque la enseñanza siempre queda.

Nota: Como enseñanza nunca usar calzoncillos con hoyos, a la vuelta de la esquina podís quedar en pelota por accidente o por asalto.