martes, 10 de febrero de 2009

Y vivieron felices por siempre...

El príncipe la sacó de la torre que custodiaba el dragón ahora muerto y se la llevó a su castillo donde se casaron y vivieron felices por siempre.
Así terminan todos los cuentos, pero nadie habla de que pasó realmente después, la princesa se fue cabalgando en el caballo con el príncipe, el culo de la yegua quedó destrozado, y el del caballo también, perdón y el de la princesa también...
Llegado al castillo se dio cuenta que el príncipe vivía con los padres, que el reino apenas era una comarca y que lo que había sentido cuando él la besó, era la espada, que también era prestada.
Al tiempo de vivir de allegados y sin poder optar a una subvención para la casa propia, la princesa estaba chata, el sólo limpiar los vidrios del castillo le llevaba 6 días y medio, la reina no le tenía mucha buena porque decía que le faltaba personalidad, pero que entre la otra floja que vivía con 7 hombres o la otra mina arribista wena pa' la fiesta que alucinaba que los ratones eran caballos igual prefería a la antisocial, aunque la princesa pensaba ¿como cresta quería que fuera sociable si todo el tiempo en aquella torre estuvo más sola que ampolleta de faro?
El príncipe como no tenía nada que hacer comenzó a salir con los amigotes, engordó como chancho, ya no se montaba en su fiel corcel, que ahora era su fiel carrusel porque con una vuelta quedaba con la lengua afuera el pobre caballito.
Y cuando llegaba a casa de la juerga..."Ese si que era dragón, pensaba la princesa", para colmo no le trabajaba un peso a nadie, o alguien conoce a alguna persona que "trabaje de príncipe"?
Por otro lado era enfermo de mamón, los viejos le habían hecho una fiesta pa' conseguirle novia, ni en la peor historia de terror pasa eso.
Tampoco era que el príncipe tuviera mucho ojo al escoger a sus parejas, anteriormente estuvo casado con una mina enferma de hambrienta, al punto que aceptaba cualquier cosa que le dieran de comer, hasta que un día le dieron una manzana y se encontró con algo peor que un gusano......la mitad del gusano, luego aprendió eso si que el gusanito no se muerde, al gusanito tuerto le duele...
Ahí la princesa se puso a pensar, ¿porque cresta todas las princesas provenían de familias cojas? o les faltaba el padre, o la madre, o ambos etc.
No había otra opción a la de ser rescatada? Ni siquiera le importaba que mataran un dragón por ella, incluso prefería algo más pequeño como una gallina por ejemplo.
De hecho cuando pequeña quería ser doctora, decía que era la única forma de conocer un hombre a fondo...
en el exámen a la próstata.
Poco a poco se dio cuenta que el príncipe azul había muerto, que el azul se iba poniendo más bien colorado, pero con bronceado de bar,que en el fondo lo único que perseguía él era matar el dragón, que si bien era una proeza, para nada se comparaba con la proeza de ella de tener que matar la serpiente cíclope del cerdo cada noche.