miércoles, 9 de septiembre de 2009

Y llego SEDtiembre...

Señores nos han robado, hace unas decadas el pisco era nuestro mezclado con campos del hielo sur, el charango había sido inventado por Inti Illimani o Illapu o cualquiera de los que cantan con Poncho, incluso septiembre era el mes en que jugábamos a los enemigos-amigos, el 11 nos agarrábamos de las mechas para ver si el señor que nos preparaba los dictados(el dictador) hizo bien o mal en líberarnos de un paaffff(de un golpe) y el 18 ibamos todos juntos como hermanos a las ramadas, ese 11 de septiembre donde Michelín lloraba por sus compatriotas de caucho quemándose en alguna calle poblacional.
¿Quién tiene la culpa ahora? Los gringos, primero preparan todo pa'l 11 de septiembre del 1973 y luego en el 2001 nos despojan como si nada de esa fecha, aunque sin duda me dan unas ganas de ser un Talibán, no por matar a alguien , más bien la idea de tirarme un par de gemelas me emociona.
Pero bueno, por fin se fue agosto, cuantos viejitos respiran aliviados y cuantos gatos respiran de cansancio antes de pasar a convertirse en parte de una rica empanada de fonda pobre.
Septiembre trae un latir muy especial, que entre el latido del corazón y el latido del hígado tengo una batucada en el cuerpo que se me mueve todo, todo el mundo anda más alegre, inclusive aquellos que no les gusta la navidad porque les da pena, generalmente lo sentimental es más cosa de mujeres porque son ellas las que tienen "pena", nosotros tenemos pe...,pereza.
Se me vienen a la mente las ricas empanadas de cebolla, o aquellas famosas que una vez comi en casa de un amigo que las llamó empanadas de perro (eran de Pino-chet),recuerdo además mi adolescencia cuando me apasionaba por elevar volantín y luego comencé a disfrutar del choripán o el anticonceptivo de gatito (el anticucho), no me había percatado de la connotación erótica de estas fiestas.
Afortunadamente el baile en estas fiestas no es algo que pase desapercibido para mi, estoy en el cuarto año de cueca inicial, las clases son anuales los días 18 y 19 de septiembre y se me da mas o menos, aunque el 19 generalmente falto por enfermedad, lo típico, dolor de cabeza, náusea, visión borrosa y problemas sicomotores.
El primero de septiembre comenzaba la fabricación industrial de empanadas donde mi abuela, los cálculos eran 4 empanadas por cabeza, es decir, las mujeres 4 y los hombres 8, afortunadamente siendo feminista , la repartija era por cabeza y no por cerebro porque sino me habría quedado caga'o del hambre...,cuanta diferencia con la empanada de fonda, un día comiendo una voy y le digo enojado al camarero, "OIGA, de toda la empanada me salió sólo un pedazo de carne"
y el camarero grita pa' dentro, "Lucho, encontraron tu dedo", también esos anticuchos de zancudo, más flacos que una bicicleta, con menos carne que culebra a dieta y que te succionaban el aguinaldo, en fin, nada como celebrar en casita mejor.
Yo me pregunto si el 18 de septiembre de 1810 Mateo de Toro y Zambrano firmaba aquel documento pensando, ahora si tendremos una identidad propia, aquella identidad que le recordará a nuestros hijos que los chilenos somos pencas pa' todo, que si un compatriota llegó alto por sus propios medios es un antisocial, podremos poner embajadores del choreo, cartereo y cuanto punga quiera salir del país, me gusta pensar que se imaginó un país con gente cálida, buena pa' la talla, buena pa'l asado con esos vinos tipo guatero de marciano (en las bolsas metálicas), al menos cuando me preguntan siempre digo, mi país es el más lindo y afortunadamente aún no lo sabe.